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TEMAS PARA PAREJAS
IGLESIA BAUTISTA HISPANA WEST HILLSBOROUGH
REFLEXIONES DIARIAS
UN MOMENTO PARA MEDITAR
TEMAS PARA PAREJAS
DIFICULTADES EN LA PAREJA
VINCULOS FAMILIARES
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COMO DEFINE EL HOMBRE
A LA MUJER ENCANTADORA

LA PAREJA tenía tres años de casados y ahora la futura madre estaba en la sala de partos y el futuro padre esperaba ansioso en la salita del hospital. Al llegar, Jorge le pregunta a Luis: "¿Qué tal? ¿Qué esperas, un niño o una niña?" La respuesta no se dejó esperar. "Oh, tengo todas mis ilusiones en esa 'mujercita encantadora' que me regalará Dios por medio de mi adorada Clara!"

Acompañaba a Jorge y me sentí sumamente halagada al escuchar el significativo título que ya se le daba a la esperada criatura: "mujercita encantadora". El hombre percibe así a la mujer, como a un ser parte angelical y parte humano quesiempre podrá ofrecerle comprensión, simpatía y reconocimiento.

Pero estamos hablando de encanto y ¿qué entendemos por encanto? ¿Qué incluye este término? En este artículo definiremos el encanto como el efecto total de las cualidades y rasgos que caracterizan a toda mujer consciente de sus atributos femeninos en cualquier momento y lugar en que se encuentre.

La mujer es un ser único, con características particulares y necesidades muy especificas, las que necesitan ser satisfechas adecuadamente. Su actuación también necesita satisfacer las expectativas que de ella tiene el hombre.

Entre las cualidades espirituales que el hombre considera que debe tener toda mujer encantadora, están las siguientes:

Comprender a los hombres.- Esto implica que ella acepta al hombre por su valor real, por lo que verdaderamente es.

Ella no trata de "repararlo", "cambiarlo" o "reformarlo". Lo admira por los logros que ha obtenido, y que augura que tendrá. Si él ha fracasado en alguna empresa, aun así ella encuentra algo positivo en ese fracaso. Trata de entender que el hombre es un ser emotivo, por lo tanto le ofrece su simpatía aun cuando él no esté de buen ánimo.
Le permite al hombre que realice plenamente su identidad masculina; por eso, cuando se trata de reconocer la responsabilidad de él como guía, ella reconoce su función y lo coloca en el preciso lugar que debe estar. Lo respeta sin caer en el servilismo o en la postración ciega.

Posee felicidad interior que brota al exterior. - La mujer encantadora está muy convencida de la importancia de su realización total. Participar en ese proceso le reporta una felicidad Interna que se mostrará en su conducta diaria. Considera que por estar en un proceso de realización, se merece el respeto y la considera-ción de sus congéneres. Debido a este concepto de su persona, concibe que sus iguales también merecen respeto, cariño, consideración y aceptación. Por eso ella muestra estos rasgos de personalidad en su hogar, con sus familiares, en la escuela, en el trabajo y en toda actividad en la que se relacione con otros.

La mujer encantadora tiene fe en el presente y confía en las posibilidades del mañana. Su percepción y aprecio por los grandes valores de la vida le permiten obtener lo mejor que ésta ofrece. Exhibe su encanto al mostrar dominio propio a pesar de las tentadoras ofertas de la propaganda barata. Posee fuerza moral para alinearse con todo lo puro, lo bueno, y de buen nombre. Actúa con honestidad al aceptar sus potencialidades y al admitir sus fallas. Tiene suficiente amor propio para decir "No" cuando está convencida que esa es la respuesta correcta, o decir "Si", cuando así lo requiere la justicia. Es gentil y tierna a pesar de estar rodeada de hostilidad y asedios.

Además de estas cualidades espirituales que los hombres perciben que debe poseer la mujer encantadora, también hay varias cualidades humanas que deben manifestarse en esa mujer soñada por él.

Femineidad.- La mujer demuestra su femineidad en la forma en que actúa, ya sea sola o frente al hombre. Este espera que la mujer siempre demuestre una "dependencia sana de él". Ella debe considerar que es importante permitir que el hombre la proteja. Al hombre le satisface saber que la mujer lo considera su "protector". Ese sueño ideal de héroe le corre al hombre por las venas y la mujer es el ser que más oportunidades le puede dar para que este sueño se convierta en realidad.

La mujer muestra su femineidad en su apariencia, en sus modales, al expresar sus opiniones, al gesticular y en la actitud que muestra hacia el hombre. Nunca considerará que es más fuerte o más débil que él, pero sí reconocerá que entre ambos hay diferencias significativas.

Optimismo compartido. - La mujer encantadora no es un ser que se aísla en una cúpula misteriosa y fría. Al contrario, es un ser que irradia gozo y que acepta que la felicidad no llega por sí sola, sino que se forja por medio de las luchas que nos toca afrontar en nuestro diario quehacer. Es alegre. Su presencia pone un toque de luz en los corazones de quienes la rodean.

Apariencia agradable.- La mujer encantadora cuida su apariencia, no para complacer a los demás, sino porque esto evidencia el respeto que se debe a sí misma. No profana su cuerpo con sustancias intoxicantes que la llevan a perder el dominio propio. No es esclava de la moda, aunque su vestir es distinguido y de buen gusto. Expresa sus emociones sin caer en el dramatismo.

Muchas mujeres en forma natural despliegan esta conducta y sin ser "reinas de belleza", resultan muy atractivas, respetadas y apreciadas por todos aquellos con quienes se relacionan. Su atractivo cautiva no sólo a los hombres, sino también a sus hijos, sus hermanos, sus compañeros de trabajo, sus amigos y a todos los que están a su alrededor.

Cada mujer necesita ejercer esfuerzos para desarrollar las cualidades mencionadas. Cuando lo haga, sentirá cada vez mayor satisfacción en su propia vida y hallará una mejor aceptación entre aquellos con quienes se relaciona El encanto es algo así como el perfume de una flor. No podemos verlo, pero disfrutamos su fragancia por encima de otras consideraciones en cuanto al color o tamaño de la flor.

¿Conoces a esa mujer encantadora?

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TENGA UNA FAMILIA FELIZ

Cómo Crear un Pequeño Cielo
en Esta Tierra al Abrigo del Amor

EN CIERTA ocasión, un general hizo una corta pero profunda observación en cuanto a la guerra: "La única manera de ganar una guerra es prevenirla". ¿No se pueden aplicar estas palabras también a la familia? Cuando los miembros de la familia se declaran la guerra, nadie gana.

En algunas familias es difícil detectar en forma instantánea si hay algún problema que las aqueja, lo que no significa que no haya problemas en potencia esperando la oportunidad de salir a la superficie. Una mujer me confió recientemente: "Todo el mundo cree que nosotros somos una familia ideal. Pero eso no es cierto. ¡Nadie sabe lo que en realidad sucede en nuestra casa!" Ella estaba sobreviviendo en un hogar desprovisto de las satisfacciones que la vida familiar debiera proveer: el compartir la amistad, la cercanía y el afecto. En la superficie todo el mundo veía lo que parecía ser una familia estable, pero sus cimientos estaban trepidando.

Como alguien que realmente se preocupa por su bienestar y el de su familia, lo invito a que considere más de cerca la experiencia de la vida familiar y la manera en que Dios la ha diseñado. El ha provisto todos los placeres puros conocidos por la humanidad. Como Creador de la familia y autor del gozo, él quiere que cada familia goce de una vida de feliz satisfacción.

RESPETO PROPIO: UNA CUESTION FAMILIAR

Cada miembro de la familia necesita desarrollar un concepto personal saludable. Ya que el origen del respeto propio se puede trazar en los tiernos años de la niñez, el desarrollo de este atributo tan importante es una cuestión familiar. Es dentro de los linderos de la familia donde primero evaluamos nuestro valor, nuestro encanto, y nuestra capacidad. Por lo tanto, todo lo que cada miembro de la familia da y recibe debe constituir la primera prioridad.

No me tomó mucho tiempo después de comenzar la carrera de orientación familiar para darme cuenta que la falta de un sentido adecuado de autoestima es la culpable, en una gran mayoría, de muchos problemas familiares. El sentido de autoestima es el punto crítico que determina lo que sucede dentro de las personas y entre las personas.

La vida familiar es relativamente fácil para la persona cuyo concepto de sí misma, centrado en Cristo, es positivo. De esa persona fluye amor, compasión, responsabilidad y cooperación.

Este tipo de persona tiene confianza en sus propias habilidades. Como aprecia su propio valor, se siente libre para apreciar el valor de otros y aceptar a cada miembro de la familia como es. Aquellos que tienen un concepto saludable y positivo de sí mismos, están libres para tomar decisiones según se presenta la necesidad; pero a la vez se sienten tan seguros que pueden pedir ayuda prontamente si es necesario, confirmando de esta manera la autoestima de los otros miembros de la familia.

Otras personas, sin embargo, pasan la mayor parte de sus vidas mirándose en espejos negativos. Con frecuencia, cuando alguien me presenta algún problema familiar, le pido que evalúe su valía personal en una escala de uno a diez, en la que el diez representa una alta estima personal.

Uno, dos o tres son los números que me dan con más frecuencia. Una mujer que provenía de un trasfondo familiar muy problemático, escondió su cara en sus manos y, sollozando, dijo: "¡Me odio, me odio, me odio!" Yo sabía que podríamos avanzar muy poco con sus problemas mientras ella no descartara su espejo negativo.

Si las observaciones y comentarios positivos son buenos para la gente menuda, ¡también deben serlo para los jefes de la familia! A veces los padres están irritados y deprimidos. Las obligaciones de la vida familiar son tan grandes que el barómetro emocional destella una señal no muy bien recibida: "¡TENSION, TENSION, TENSION!"

De alguna manera, necesitamos satisfacer las necesidades de los padres y convertir sus espejos negativos en espejos positivos. De otro modo, no tendrán la energía o la habilidad para llenar las necesidades de sus hijos.

Los esposos y las esposas, los padres y los hijos, necesitan encontrar diferentes maneras de apoyarse los unos a los otros. Cualquier otra persona que forme parte de la familia también debe ser parte de este programa.

A veces hay personas que se sienten extrañas cuando comienzan a afirmarse mutuamente, pero repentinamente dejan de hacerlo. Mas si toman un tiempo para reevaluar cómo se sentían antes de comenzar el programa de afirmación y apoyo, posiblemente notarán que ahora tienen más energía emocional, y que hay menos peleas que cuando no estaban utilizando este método de apoyo mutuo.

¿Cómo se puede comenzar? Puede ser de una manera similar a la siguiente: Durante el desayuno, la madre le dice al hijo en presencia del padre: "Mario, hiciste un trabajo excelente al arreglar tu cuarto y hacer tu cama. Estoy orgullosa de la manera en que estás aceptando responsabilidades". Un abrazo es el lazo que adorna la frase.

En otro momento, el esposo puede decir a la esposa: "Me gusta estar contigo. No hay nadie en el mundo con quien prefiera estar más que contigo". Y sella esos sentimientos con un beso prolongado.

¿Quién puede predecir, al mirar hacia el futuro, cuánta admiración y respeto tendrá ella por él como resultado directo de esas tiernas semillas sembradas en su corazón por su fiel, romántico y amoroso esposo, que expresa dulcemente su cariño?

La esposa podría decirle al esposo: "Querido, hiciste un excelente trabajo en la reparación del carro. Estoy segura de que nos ahorraste un buen poco de dinero. Me siento orgullosa de haberme casado contigo". Esto, junto con un abrazo, hará que su corazón se hinche de satisfacción.

Tales confirmaciones del valer de otro miembro de la familia se deben dar varias veces al día, privadamente y en público. Los comentarios positivos en público enseñan sutilmente (sin tener que predicar) cómo puede cada miembro de la familia reforzar el espejo positivo del otro.

Los niños comen-zarán a copiar los comportamientos que ven modelar a papá y a mamá. Las afirmaciones públicas pueden ser seguidas por una multitud de afirmaciones privadas y personales. Susurrar un cálido mensaje amoroso, sentarse cerca el uno del otro, tomarse de la mano, un guiño, llamadas telefónicas, notas amorosas, un masaje en la espalda, son todas cosas que dicen: "Me gustas. Eres especial para mí. Creo que eres una persona fantástica".

LA COMUNICACION: UNA CALLE DE DOS VIAS

La comunicación entre los miembros de la familia es el segundo factor en importancia para tener una familia feliz. En el libro Peo-plemaking (Formando personas), la terapeuta familiar Dra. Virginia Satir, dice que en su práctica profesional ha hallado que casi cualquier individuo que tiene problemas serios al hacer frente a la vida problemas en la escuela, de alcoholismo, de adulterio o cualquier otro problemase comunica con los otros utilizando patrones destructivos.

La mayoría de estos patrones destructivos nacen de un concepto personal pobre. Como puede verse, es evidente la relación que hay entre el respeto propio y la comunicación.

Otros problemas que afectan la vida familiar son el resultado natural de patrones inefectivos de comunicación. Las discusiones, los argumentos, las peleas, los malentendidos, las expectativas frustradas y toda una gama de dificultades tienen su origen en una comunicación deficiente.

Muchas familias están enredadas en tal telaraña de malos hábitos de comunicación, presentes por muchos años, que pareciera imposible desenredarías. Y se dan por vencidas. Pero la verdad es que, del mismo modo en que se han aprendido estos métodos de comunicación tan pobres, también se pueden desaprender y cambiar.

La mayoría de los miembros de una familia no quieren deliberadamente herir, incomodar, enojar o frustrar a los demás. Con frecuencia, surgen esos problemas porque no se aclaró algo. A menudo, lo que no se ha aclarado son los sentimientos.

Y para complicar más las cosas, la mayoría de las personas está tan fuera de tono con sus sentimientos que no puede identificarlos, ¡mucho menos clarificarlos!

Hay un método de comu-nicarse con otros de manera directa que usted puede aprender a utilizar en la vida diaria. Lo pondrá en contacto con usted mismo, con su familia y con sus sentimientos. Le ayudará a desarrollar honestidad e intimidad aun cuando esté luchando con grandes problemas. Sus palabras estarán a tono con sus sentimientos y con el tono de voz.

Todo esto se puede lograr enviando mensajes en primera persona. Estos mensajes identifican sus sentimientos y los transmiten en forma abierta, honesta y amable. Es especialmente efectivo utilizarlos cuando la conducta de otra persona le es irritante.

Un mensaje efectivo de este tipo sería algo parecido a lo siguiente: "No me puedo concentrar en pagar estas cuentas cuando hay tanto ruido aquí. Me está siendo muy difícil concentrarme y estoy sintiendo dolor de cabeza". Lo más probable es que los niños lo miren asombrados. "Lo sentimos", responderán a una. "Nos habíamos olvidado de que estabas trabajando. Bajaremos el volumen del televisor y procuraremos estar más calmados".

Haga conocer sus sentimientos sin rebajar al otro y sin decirle lo que debe hacer. Todos tendemos a ponernos a la defensiva cuando se nos da una orden. Restrinja su instinto natural de añadir una solución o una orden al final del mensaje. En un lugar enmárquelo de la siguiente manera: "Yo me siento cuando tú porque".

Esta técnica simple puede hacer más para aclarar malentendidos, sentimientos heridos, y mensajes confusos, que cualquier otro método. Y trae buenos resultados. Muchas personas se sorprenden al darse cuenta de cuáles son los sentimientos del otro. Con frecuencia, reaccionan así: "¿Por qué no me lo dijiste antes?"

Tendemos a subestimar la disposición de los demás a ser más considerados una vez que se dan cuenta que están haciendo algo que nos causa irritación.

Aun los niños aprenderán este método directo de comunicar sus sentimientos. En vez de reprimir, condenar, y encerrarse en sí mismos, aprenderán a expresar sus sentimientos de manera abierta y honesta, pero amable. De este modo iremos construyendo juntos una familia feliz.

COMO MEJORAR LA COMUNICACION EN LA FAMILIA

¿Cómo puede usted mejorar su comunicación desde ahora en adelante?

1. Escoja el momento apropiado. A veces, el tema puede ser muy bien escogido, pero el momento puede ser inoportuno. Seleccione un momento cuando la otra persona pueda responder tranquila y positivamente.

2. Desarrolle un tono de voz placentero. No siempre cuenta tanto lo que usted dice sino cómo lo dice. Si usted quiere que los miembros de su familia puedan disfrutar del sonido de su voz, asegúrese de tomar las provisiones necesarias para que le escuchen con facilidad.

3. Sea claro y específico. Muchos malentendidos surgen por causa de una comunicación confusa. Leí una vez acerca de un hombre que, despertado de un sueño profundo al sonar el teléfono, contestó de la siguiente manera: "¡Número! ¡Marcaste el idiota equivocado!" Un mensaje confuso va a añadir sólo más confusión. Procure pensar antes de hablar, y diga con claridad lo que quiere decir.

4. Sea positivo. En muchos bogares el 80 por ciento de la comunicación es negativa. Tales familias acostumbran tanto a encontrar faltas, condenar, juzgar, rotular y hacer uso de otros elementos negativos, que eso llega a ser lo normal para ellas. Acostúmbrese a ser menos negativo y, en cambio, más positivo.

5. Sea cortés y respete las opiniones de otros. Usted puede hacer esto aun cuando no esté de acuerdo. Preocupese por el bienestar de la otra persona tanto como se preocupa por el suyo.

6. Sea sensible a las necesidades y sentimientos de cada miembro de la familia. Desarrolle paciencia y sensibilidad al responder a lo que dicen 105 otros miembros de la familia. Si una persona sufre, simpatice con su dolor y sufra con ella. Si está alegre. regocÌgese con ella.

7. Desarrolle el arte de conversar. Sí, es un arte, y las oportunidades de desarrollarlo deben ser estimuladas. La discusión de asuntos interesantes debe ser alentada en cada reunión familiar comidas, culto, días festivos, salidas de compras viajes juntas. etc.- aun cuando la familia trabaje y juegue unta habitualmente.

8. Este dispuesto a escuchar. Cuando escuche, mantenga un contacta visual Apague el televisor, ponga a un lado el periódico, Olvídese de limpiar la casa. Enfoque su atención completa en la otra persona. Actúe como si no hubiera ninguna cosa en el mundo que tuviera importancia, excepto escuchar a la otra persona. Muestre interés por lo que está escuchando levantando las cejas, asintiendo, sonriendo o aun riéndose, cuando sea apropiado.

Haga preguntas bien formuladas, pero no se adelante en la conversación. Utilice menos del 50 por ciento del tiempo en hablar. Y cuando crea que ya terminó de escuchar. ¡escuche 30 segundos más!

Practique sistemáticamente estas sencillas reglas y se maravillará ante los resultados.

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EL HOGAR, BALUARTE DE DIOS
LA PALA y el pico del arquéologo, en su infatigable labor, han desenterrado ruinas y documentos muchas veces milenarios. No obstante, los asombrosos hallazgos realizados en ese vasto campo no nos permiten descubrir los orígenes del hogar.

Gracias a Dios, como una refulgente luz que brilla en el espacio a disposición de todos los habitantes del orbe, el maravilloso Libro de Dios, la Santa Biblia, sí nos orienta al respecto. Moisés, el gran legislador e historiador, nos conduce en el Pentateuco hacia el origen y fundamento de la unión matrimonial, vínculo sustentádor de todo hogar. Al leer sus sagradas páginas, comprendemos que en el seno del hogar los lazos humanos se anudan con los divinos, pues las manos extendidas del Cordero del Gólgota son también las del Autor y Sustentador del universo entero y Creador de la lumbre hogareña del amor.

El hogar es un legado de Dios; por lo tanto, constituye para el hombre una inagotable fuente de bienaventuranza en esta tierra y, además, un hilo áureo que nos transporta a las puertas del Edén.

Una sociedad sana y bien estructurada jamás habrá de prescindir de esta institución divina. Es el hogar un puerto de aguas profundas donde sus integrantes, aunque se vean mecidos por el movimiento de las olas, hallarás refugio de los conflictos de todo tipo que agitan a la humanidad.

Eso si: para su realización plena y feliz, el hogar deberá sujetarse a elevadas normas morales y de convivencia social y a genuinos preceptos religiosos. En ese sentido es esencial practicar los grandes principios del amor, la abnegaciór y la fe.

El erudito y elocuente San Pablo, una de las figuras sobresalientes del Nuevo Testamento, aunque no se está refiriendo específicamente al matrimonio, nos presenta una fórmula sensata que es de aplicación en todos los aspectos de la vida. Dice en su carta los Filipenses: "No lo digo por que tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (cap. 4:11-13).

Las palabras de San Pablo tienen hoy notable actualidad, ante el agudo cuadro de contrastes sociales que presenta nuestra época, cuando parecería que los progresos de la tecnología y el aumento de la producción favorecen a unos pocos que acumulan riquezas, mientras la pobreza sume en la angustia a millones de hogares. Con sabiduría inspirada el apóstol nos insta a no desanimarnos frente a la adversidad y a superar con amor las circunstancias ingratas. Precisamente ése es el espíritu de las bonitas promesas que se formulan en la ceremonia de bodas.

En el solemne acto del enlace, el ministro religioso pronuncia las dulces palabras: "EN LA ENFERMEDAD O EN LA PROSPERIDAD". La integración de dos vidas requiere fe en la unidad matrimonial y confianza mutua en todas las circunstancias. Esa confianza y esa fe deben reinar cada minuto de las 24 horas de cada día, formando, como eslabones de oro, una sólida cadena que conducirá a la célica morada de Dios.

Cristo sancionó con su augusta presencia la boda de los amados parientes de la Virgen María en Caná de Galilea. Inclusive, como un sello de aprobación, realizó allí su primer milagro. Al mismo tiempo, al convertir en vino el agua de las tinajas, el Señor estaba configurando un símbolo de la culminación de su ministerio en la cruz. Más de tres años después cuando un soldado romano hirió con su lanza el costado del Salvador, de la herida manó agua y sangre. Por medio de ese sacrificio, quedó asegurado el plan de la redención en favor de la humanidad.

Ciertamente agradecido por estas bendiciones, exclama San Pablo: "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra" (Efesios 3: 14, 15).

Acorde con este pensamiento, la gran escritora cristiana Elena G. de White expresa: "La gracia de Cristo, y sólo ella, puede hacer de esta institución (el matrimonio) lo que Dios deseaba que fuese: un medio de beneficiar y elevar a la humanidad. Así las familias de la tierra, en su unidad, paz y amor, pueden representar a la familia de los cielos" (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 58).

PARAFRASIS DEL PADRENUESTRO

Padre que moras en todo hogar,

Santifícanos con tu Presencia.

Así como en tus atrios celestes,

Preside en nos tu reinado de amor.

Tu soberana voluntad sea cumplida

En la vivienda de tus híios.

Por tu excelso amor, la luz de tu faz

ilumine nuestra lobreguez.

Concédenos el oro vital de la fe

Y el tesoro de tu Palabra.

Perdona nuestra indolencia

Y fatal transgresión.

En los conflictos con el prójimo,

Nútrenos del espíritu de tu gracia

Rompe las cadenas que nos ligan

Al pecado vil y nefasto

Ayúdanos en la tentación,

Y apártanos del mal.

Porque glorioso es tu reino,

Eterno es tu nombre,

Supremo tu poder.

Por la sangre del Cordero, amén.
 
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TRES SECRETOS PARA QUE SU DINERO
LE RINDA MAS

¿ALGUNA vez se ha preguntado por qué tantas familias compuestas por personas capaces e inteligentes, con un sentido de responsabilidad bien desarrollado, se tambalean sin embargo al borde del desastre financiero?

Casi todas las familias que usted conoce están afectadas por problemas de dinero. Los expertos en finanzas dicen que las preocupaciones y las disputas sobre cómo ponerles fin, son a menudo la causa del divorcio entre los esposos y de las dificultades entre padres e hijos.

Compartiré con usted las tres causas principales de la mayoría de los problemas financieros familiares. La persona que logra comprenderlas y corregirlas, verá que sus problemas financieros muy pronto son cosa del pasado.

PROBLEMA Nº 1 FALTA DE PRESUPUESTO

Los consejeros en asuntos financieros del hogar sostenemos que la mayoría de los problemas financieros familiares se deben al mal manejo de los ingresos, más bien que a ingresos reducidos.

Provisto de esta información, llevé a cabo una encuesta acerca de los presupuestos personales. Quedé sorprendido de los resultados. Esperaba encontrar a muchas personas que no hacen presupuestos de sus ingresos, pero sin excepción, todos los interrogados me dijeron que tenían esa práctica.

Eso si, muy pronto me di cuenta -mediante preguntas especificas- que el hombre o la mujer promedio ni siquiera sabe lo que es un presupuesto. Como ilustración, citaré el caso de una señora que, después de haber elogiado ampliamente el valor de su presupuesto personal, me dijo cómo lo hacia: "Lo tengo en mi cabeza.... Probablemente seria mejor si lo planeara o lo escribiera".

La mayoría de las personas lo único que hacen es celebrar un partido mensual de ardorosa lucha contra las cuentas, y tienen la ilusión de que esto es presupuestar. Puede ser que esto les demande bastante tiempo y esfuerzo, pero de ningún modo significa que se rigen por un presupuesto.

Propiamente dicho, el presupuesto correcto es un proceso bien documentado que elimina la pesadilla mensual de tratar de calcular dónde conseguir suficiente dinero para pagar las cuentas.

Un antiguo principio establecido en las Sagradas Escrituras, indica la verdadera técnica para hacer un presupuesto. De acuerdo con las leyes establecidas por los israelitas, la gente era inducida a apartar un porcentaje fijo de sus entradas regulares para uso personal en ocasión de las fiestas religiosas anuales.

Este método de establecer un porcentaje fijo para obligaciones futuras no es el que usa la mayoría de las personas. En vez de eso, la técnica que usa la mayoría, al parecer, es pagar todas las cuentas que se reciban después de cobrar el último sueldo, con cualquier dinero disponible. Pero esto no significa presupuestar; en cambio, el método del porcentaje fijo si entra de lleno en esa clasificación.

PROBLEMA Nº 2 USO Y ABUSO DEL CREDITO

Antes de la segunda guerra mundial, el sistema de crédito usado por la familia promedio era muy limitado y apenas tenía aceptación. Un préstamo hipotecario sobre la casa de uno era señal de serias dificultades financieras, parecidas a la posibilidad de tener que refugiarse en un asilo.

A veces se podía comprar un automóvil a plazos, y existía el método de conseguir préstamos reducidos de los bancos. Pero el volumen de operaciones crediticias era muy reducido. El mundo de las compras a plazos no había surgido todavía.

Desde entonces para acá, la expansión del sistema de crédito ha sido fenomenal, no sólo en los Estados Unidos, sino en el mundo entero. Hoy por hoy, el fantástico mundo de la "compra al instante" es uno de los rasgos más característicos de nuestra sociedad.

Pero, ¿qué diremos en cuanto al uso de créditos? ¿Se precipita usted a comprar a plazos como la mayoría de sus vecinos? ¿Es esto un error? Quizás el gran problema de este sistema sea la falta de conocimiento acerca de las compras a plazos.

El sistema de crédito: ¿bueno o malo?

Sería un disparate decir que el sistema de crédito es de por si un error. Sobre todo en el mundo de los negocios, el uso de crédito apropiado ha facilitado en forma significativa la afluencia de bienes y servicios. Mucho se podría decir en el aspecto personal en cuanto a los beneficios potenciales para el consumidor. Las tarjetas de crédito, por ejemplo, eliminan algunos de los riesgos de llevar consigo dinero en efectivo. Los préstamos a largo plazo y bajos intereses hacen posible la adquisición de artículos grandes, como casas y automóviles, que de otra manera muchas personas no podrían adquirirlos en muchos años.

Con todo, muchas familias jóvenes son victimas de las múltiples trampas del sistema de crédito. Las compras a plazos, y particularmente el uso de las tarjetas de crédito, crean una ilusión de prosperidad. Lo reducido de los pagos, lo que demoran los cobros en llegar a fin de mes y la falta de dinero en efectivo en el momento de hacer la compra, hacen que las comodidades de la vida estén de repente a nuestra disposición.

El sistema de crédito puede ocupar su puesto en el seno de cualquier familia, si ésta sabe cómo usarlo convenientemente.

Una guía para usar el crédito

La persona promedio que debe administrar dinero, necesita saber primero que hay dos clases de gastos. Rex Wilder, en la Gula MacMillan para las finanzas familiares (MacMillan Guide to Fa muy Finances),los identifica como los que corresponden a lo que se necesita y los que tienen que ver con lo que se desea. El define lo necesario como "algo que se desea con urgencia y que a menudo constituye una necesidad biológica" (como la casa y la comida). Lo que se desea lo describe como "el surgímiento de un deseo de tener algo que no se basa en ninguna necesidad imprescindible de la vida". Usado con cautela, el sistema de crédito se puede aplicar a lo necesario, pero casi nunca debiera usarse para lo superfluo.

La mayoría de las familias que tienen problemas financieros, abusan demasiado del crédito para adquirir cosas que son sólo un deseo y que no necesitan en realidad. Hasta que logren tener ahorros, debieran adoptar el sistema de comprar lo superfluo sólo a base de dinero en efectivo.

PROBLEMA Nº3 FALTA DE AHORRO

Las estadísticas en cuanto a las entradas familiares, demuestran que el sistema de ahorro ha ido incrementándose durante la última o las últimas dos décadas. También es un hecho estadístico interesante que las familias que ahorran no son las que experimentan dificultades financieras.

Casi todas las personas con quienes me relaciono y que tienen problemas monetarios, reaccionan inmediatamente a la idea del ahorro con frases como la siguiente: ''iNi siquiera podemos permitirnos ese lujo!" Pero-contestamos- pueden permitirse el lujo de no practicarlo! Mientras más bajas las entradas, más esencial es practicar el sistema correcto de ahorro.

Ya hemos visto que para adquirir cosas superfluas es mejor el ahorro que el crédito. Pero no es ésta la clase de ahorro a la cual me refiero. Lo que más necesita la gente es lo que yo llamo "operación ahorro", particularmente aquellos que viven con un presupuesto estrecho.

La operación ahorro no es para planes futuros de vacaciones, adquisiciones de enseres domésticos o jubilación,sino para proporcionar los fondos necesarios a fin de afrontar gastos imprevistos.

No importa cuán cuidadosamente planee usted los gastos futuros al hacer el presupuesto, siempre llegarán momentos de dificultad u oportunidades únicas en las que se necesite dinero extra. Mientras más pobre sea la familia, más imperativa será la necesidad de la "operación ahorro".

En resumen, estas son lastres claves de éxito para experimentar la estabilidad financiera:

1. Hacer un presupuesto anual y otro mensual que facilite una distribución inteligente de los ingresos, de modo que se haga frente a los gastos con anticipación.

2. Evitar el uso de créditos, a menos que sea para algo inevitable. Ahorrar para adquirir las cosas superfluas.

3. Practicar la "operación ahorro" para las emergencias.

Estas reglas sencillas, pero fundamentales, constituyen la base principal para disfrutar de felicidad financiera. Vale la pena comprobarlo por propia experiencia.